LA IMPORTANCIA DEL CONTROL PRENATAL

Asistir sagradamente a tu control mensual de embarazo es algo que no pues dejar de hacer, pues en estas citas, el médico verificará tu estado y el desarrollo del feto, lo cual permitirá en gran medida que tu hijo y tú adelanten una gestación normal y saludable.

Primeros meses: tu primer control será el más extenso de todos, porque tu ginecólogo te hará exámenes para verificar que efectivamente esperas un bebé y conocer tu estado general de salud. Hablarán contigo y tú pareja de su vida juntos, de la condición de salud de tu esposo, incluso, de las enfermedades de base existentes en tu familia, todo en aras de prever cualquier complicación a lo largo de tu gestación.

El resto de los controles de ese primer trimestre estarán enfocados a seguir paso a paso el desarrollo de tu bebé, midiendo que crezca normalmente, que tus signos vitales se mantengan estables, y que vivas un principio del embarazo saludable y feliz.

Es importante que empieces a reconocer los factores de riesgo por los que debes consultar de inmediato con tu médico a lo largo del embarazo, como dolor de cabeza persistente; pitos en los oídos; ardor en la ‘boca’ del estómago; ver luces; vómito frecuente; salida del líquido por vía vaginal; hinchazón en cara, manos y pies; fiebre; que no sientas los movimientos del bebé, dependiendo de la frecuencia; diarrea que supere los dos días, y bajas o subidas de peso irregulares.

Segundo trimestre:entre las semanas 13 a la 28 de gestación es indispensable continuar con los exámenes rutinarios que ordenará el médico tratante. Según Rodríguez, “te harán exámenes de orina para prevenir los signos de la preclamsia o infecciones del tracto urinario. En cada cita escucharán el ritmo cardiaco del bebé y examinarán el tamaño del abdomen”.

“La mayoría de los médicos piden nuevamente un ultrasonido para observar el desarrollo del bebé y verificar que todos sus órganos estén creciendo adecuadamente. Esta también puede ser la oportunidad para averiguar el sexo del bebé”, dice Rodríguez. A lo largo del segundo trimestre, se solicitarán más exámenes dependiendo de la edad de la madre, su salud y de la historia médica de la familia.

Tercer trimestre:en el tercer trimestre, que empieza a partir de la semana 28, las madres suelen visitar al médico con mayor frecuencia y ya empezarán a hablar del parto y lo que seguirá en el posparto. Al respecto, Rodríguez hace un llamado para estar atentos a cualquier molestia física como hinchazones en tobillos, manos y rostro o dolor de cabeza frecuente.

Debes aprovechar y comentar, siempre, no solo en este momento de tu embarazo, todo cambio, molestias, irregularidades o malestares que sientas, lo cual puede ser una señal de que algo no está funcionando bien en tu gestación, o, simplemente es una sensación normal de tu estado. Consultarlo te dará tranquilidad.