Se considera parto prematuro a todo nacimiento que tiene lugar antes de las 37 semanas de gestación. Los bebés prematuros tienen más riesgos de sufrir problemas de salud que los bebés que cumplen las 40 semanas de gestación. Aún así, la medicina actual permite que un bebé que nazca con tan sólo 30 semanas, puede vivir un tiempecito en la incubadora con todos los cuidados necesarios para desarrollarse correctamente. Incluso puede alargarse el embarazo cuando se sabe que hay riesgos de parto prematuro. Una combinación de medicamentos y reposo ayudarán.